Pasé la tarde con Vee y Lisa pero sin poder alejar de mi cabeza el pensamiento de Alex.
Pasaron dos semanas y ninguna noticia de él ¿Me estaría ilusionando demasiado por una simple visita?
Había pasado 14 días y solo había venido una vez después de todo el daño causado, no era muy justo. Y el comentario de la sonrisa hacía más mella en mi mente..
El día de mi alta, como siempre, me recogiendo Vee y Lisa, me ofrecieron ir al cine, según ellas habían estrenado una película llamada : I'm a number four, que la protagonizaba el cañón de Alez Pettyfer, pero pasaba un poco de eso. Me apetecía llegar a casa así que me llevaron hasta allí.
Una vez abrí la puerta, me llegó un cierto herdor a suciedad y a cerrado, pero en mi estado con el tobillo aún fracturado no me sería posible limpiar. Así que decidí tumbarme un rato a leer uno de los libros que me compré recientemente. Sin darme a penas cuenta, caí en un sueño intenso.
Me desperté sobresaltada por la frecuente pesadilla con mis padres.
Me dirigí hacia la cocina donde había algunos restos en la nevera. Me disponía a prepararme un tentempíe cuando ví una papel doblado al lado de la puerta. Intrigada fui a prisa hacia él y al abrirlo me encontré en una bonita caligrafía lo siguiente:
Me he enterado de que estás mejor y he conseguido averiguar donde vives. Espero que los daños causados no duren mucho más. También espero poder verte mañana por la noche en el Galerie's Bar a las 20:00.
Pd: espero que leer esto, te saque una de tus preciosas sonrisas.
Alex.
No pude más, que sacarla.
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